Ella es actriz y docente de Talavera. Con un recorrido que entrelaza la interpretación y la pedagogía, ha construido una mirada integral sobre el hecho teatral, entendiéndolo siempre como un espacio de encuentro y crecimiento colectivo.
Su formación actoral en la Escuela de Teatro y Cine “Joaquín Benito de Lucas” (2018-2025) cimentó una base práctica que pronto amplió hacia impartir talleres como monitora de teatro infantil y juvenil en la misma escuela. Compagina esta labor con sus estudios de Magisterio de Primaria en la UCLM, forjando una identidad docente sólida y moderna, donde la teoría pedagógica y la práctica escénica se retroalimentan. Esta doble condición de artista y educadora se refleja en su estilo: flexible, cercano y orientado al proceso más que al mero resultado.
Su trayectoria sobre el escenario es extensa, con más de 20 montajes en su haber, destacando «Tito Andrónico», «Tartufo» o “De islas, volcanes y ternura”, y obteniendo múltiples Premios Buero Vallejo de Teatro Joven a nivel autonómico y nacional. Esta experiencia como intérprete le proporciona un bagaje artístico auténtico que transmite en el aula.
Sin embargo, su verdadera pasión docente se manifiesta en su compromiso con la adaptabilidad e inclusión real. Ha sido monitora en los Talleres de Teatro Inclusivo organizados con la asociación ATANJO, creando espacios escénicos accesibles y enriquecedores donde cada participante encuentra su voz. Su experiencia abarca desde la animación infantil y campamentos de verano hasta talleres de teatro infantil e inclusivo, así como en grupos de jóvenes y adultos, siempre con una metodología adaptada, activa y participativa. Su filosofía se basa en «aprender con los alumnos», fomentando un ambiente de respeto, descubrimiento mutuo y crecimiento colectivo.
Con habilidades complementarias como el canto y uso de instrumentos, incorpora la música como herramienta expresiva en sus clases. Defensora de la formación continua—formada en masterclass con Xoel Fernández o Gerard Clúa (Fundación de Teatro Joven Buero Vallejo)—transmite a sus alumnos la importancia de la curiosidad, el trabajo en equipo y la valentía sobre el escenario y fuera de él.
Su camino refleja una convicción sencilla: que el teatro es, ante todo, un oficio compartido. Desde la experiencia escénica hasta la pedagogía, Lucía busca tender puentes —entre el arte y la educación, entre la teoría y la práctica, entre las personas— creyendo firmemente en el poder del arte para construir comunidad, conectar, comprender y dar voz.